Después de la llegada de la actual administración municipal, pudieron regresar ambas Hinchadas a disfrutar de los clásicos, y ya la experiencia ha tenido 6 pruebas, donde en la primera se presentaron algunos disturbios pero que al final no impidieron disfrutar de la fiesta a las dos fanaticadas.  Es un proceso que no es fácil, pero con perseverancia puede ser exitoso.

En todos los afanes que hemos vivido esta semana casi no habíamos pensado en el cásico, nadie ha dicho casi nada respecto al partido, o sí…  pero dicen lo mismo de siempre.

Nos están poniendo como referencia los altercados vividos en Cali pero  nadie se ha puesto a pensar que son acontecimientos  por situaciones ocurridas hace mucho tiempo atrás.  Otro día hablamos de ese tema

Siempre se recuerda con nostalgia las tribunas abarrotadas del Atanasio, Pascual Guerrero, el Campín, Palo Grande o el Metropolitano de Barranquilla, y aunque en muchos de los encuentros de fútbol esto sigue pasando, creo que el multicolor se ha perdido un poco, pues ahora sólo predomina uno, el de la localía. Es muy difícil encontrarse con graderías amarillas y azules o rojas y verdes al mismo tiempo,

Cuando se parte la historia del barrismo en Colombia en los años 90 con la conformación de las Barras Bravas, se viene un cambio enorme en lo que había sido hasta ese entonces, el ser hincha de un equipo y acompañarlo al estadio. 

Si bien las barras Populares (aunque algunas aún siguen siendo bravas), han aportado a la fiesta del Fútbol,

Así quedó demostrado con la iniciativa que unió a Independiente Medellín, Atlético Nacional y la Alcaldía de Medellín en pro de devolverle las pantallas gigantes al máximo recinto deportivo de los antioqueños, el Estadio Atanasio Girardot.

El sentido de pertenencia ha caracterizado a esta tierra pujante.